Los tratantes de caballos dicen algo muy interesante,
Cuando el dueño de un caballo pide mucho mas de lo que marca el mercado, siempre acaba vendiendo por debajo de la media,
La razón es que se corre la voz de que fulanito esta muy inflado y pide demasiado por su caballo. De esa forma, nadie le pregunta por el caballo, que mientras tanto pasa el tiempo y come todos los días y le da trabajo. En ese intervalo comprueba que nadie le hace una oferta y llega a pensar que se lo va a tener que quedar de por vida. Asi es que el primero que pasa por ali y le enseña un fajo de billete, se lleva el caballo.
A las placeras, a los tratantes, o a un buen barman, no le gana ningún psicólogo o experto en neuromarketing, pues sin saber la teoría, nadie - como ellos- conoce la naturaleza humana y saben explotaría a su favor.
