Mi perro (o mi amiguete) me acompaña desde que lo abandonaron con 6 meses. Le quiero mucho, y me sigue hasta a cagar (literalmente). Navega, sube al monte,....lo que sea siempre que venga con nosotros. Muy majo.
Pero es un perro. Cada vez que le saco a la calle y veo como roza con la cabeza los árboles antes de mear.....entiendo menos a los que les dan besos. Yo no soy un experto en perros, pero estoy seguro que los besos no es lo primero que les hace ilusión que les hagamos, desde luego.
Lo de contarle cosas....pues sí, a veces. Lo de ver la tele con él....pues como que no (creo que es bastante más inteligente que yo!

). Lo de llevarle a casa de los amigos....pues tampoco; al perro lo llevo a donde sé que no molestará, porque siempre hay quien ni tiene ni le apetece compartir su espacio con un perro, y eso lo respeto profundamente.
En fin....el anuncio mu majo y tal....pero creo que a veces olvidamos que un perro es un perro, por muchísimo (como es mi caso) que le queramos.

por nuestros compañeros peludos
Embat