La vela ligera te proporcionará conocimientos elementales y no tan elementales sobre un barco y la mar. Sobre todo yo valoro el aprendizaje de "sentir el viento", conocer su intensidad sin recurrir a tecnologías que muchos ahora consideran indispensables en barcos grandes. Te enseñará el trimado de velas, el reparto de pesos para "andar" bien, y aprenderás desde 20 cm de altura la sensación de velocidad de tu barco y la situación del mar con vientos racheados y corrientes.
Podrás conocer tus límites y los de tu barco con menos dramatismo que en un barco grande. En fin, que como te han dicho es una opción si no necesaria, si al menos muy conveniente.
Por supuesto hay otras razones que hacen que la vela ligera no sea necesariamente una etapa hacia otras esloras. Por si sola, puede darte tantas o mas alegrías y satisfacciones que un 50 pies...



¡Ánimo y adelante!


