Cita:
Originalmente publicado por pippi
Meni cenquius a todos  por contribuir, pero la cuestión quizás no la expliqué adecuadamente  . Ya se que los perros nadan (normalmente mejor que sus dueños). Gina (así se llama el chucho) es una perra de aguas, por lo que debería hacer honor a su raza  . Lo de los mareos, de momento ná de ná, y lo de las aguas menores y mayores, pues que arree como los demás de la tripu. Lo que me preocupa  es:
- si le pongo harnés y la ato y se cae...entonces el barco la arrastra y, probablemente, trague más agua de la que debería: me quedo sin perro.
- si no le pongo nada y se cae, no la voy a ver, porque es pequeña y de color negro: me quedo sin perro.
- si le pongo una especie de pequeño mástil con una banderola arriba para verla si se cae voy a ser el payaso del pantalán. Para evitarlo:
a. regalaría a Gina: me quedo son perro.
b. le quito el mástil: se cae, no la veo: me quedo sin perro.
Por otra parte, estoy harto de ver a los perros de los barcos de pesca: no llevan nada y siempre saben cual es su sitio. Por qué mi perra iba a ser más estúpida que ellos? O quizás los perros que veo a bordo son simplemente los que han logrado sobrevivir al proceso de aprendizaje. Si Gina no sobrevive: me quedo sin perro.
Parece que todo conduce al mismo punto: me quedo sin perro.
Hay otra solución?
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La mejor solución para lo que comentas es simple y compleja a la vez:
enseñarle.
El nuestro "nació" navegando, y ya tiene superadas las fases previas, pero al principio era exactamente igual que en casa, es decir:
-"No"
-"muy bien"
-"Fuera"
-"Muy bien"
-"Ven aqui"
-"Quieto aqui"
etc etc etc.
Cuestión de tiempo y paciencia, pero exactamente igual que en la vida cotidiana fuera del barco. O lo que es lo mismo: estar siempre encima. Con el tiempo....sigues "estando encima", ya que según las condiciones de navegación, es inevitable estar pendiente....pero esa ya es otra historia.

Embat