¡Ya está, ya he dado con la solución!...
Lo de Panxut no tiene mérito alguno...
No es raro concentrar a casi 60 barcos en una fría mañana de enero, con amenaza de lluvia y de poco viento (hasta la benemérita vino a ver de qué se trataba aquello...

)
Tampoco es raro que tras una semana de calma total, aquel sábado apareciese un viento mágico que hizo disfrutar a los locos que allí se habían concentrado...
No nos ha de extrañar que apareciesen unas tímidas gotitas de lluvia y de golpe cesase...
Nada raro que la gente se fuese a sus puertos babeando...
Normal que todo el mundo esté esperando ansioso la próxima...
El tema está en que nos tiene hechizados. Si señores, Panxut es brujo...

Ya me extrañó a mi un mail suyo de la semana pasada pidiéndome dónde podría encontrar colas de lagarto, patas de araña y raíces de mandrágora
En la Edad Media, lo hubiesen quemado. En la Inquisición, le hubiesen hecho de todo. Hoy, lo que debemos hacer es cuidarlo. Que no se te acabe esa pócima maravillosa!