En mi última navegada, mi bocata acabó en el balde...

Un día tonto...
Y llevo más de 20 años en el negocio.
La segunda vez que monté en un barquito, en puerto, tuve que salir de él.
Mi mayor mareada (casi 12 horas de cama) fue un día de marbella total.
Los caminos del señor son inexcrutables.
Pero si tienes ganas, se supera. Y si no, ¡que se joda! (el mareo, digo)
Consejos, ya se han dicho, sobradamente.
Invítale a volver. Y el día anterior abstinencia (alcohólica, la otra, si duermes luego, no parece perjudicar), no chocolates y parecidos, no café y dormir bien.
Y acudir con bocatas.

