En mi opinión si de algo peca el Puma 26 es de falta de volumen interior con respecto al de otros barcos más modernos, de mayor francobordo y altura de cabina. Las colchonetas son delgadas y creo que para meterse más de dos personas a pasar días se requiere mucho orden y buena avenencia.
Por contra navega estupendamente en cualquier condición de tiempo si se lleva correctamente equilibrado de velas, y sus formas en V propician que la navegación sea siempre suave. En cuánto a diseño y líneas es ya un clásico mucho más elegante, a mi gusto, que otros barcos que le sucedieron.
Tuve uno tres años y guardo muy buen recuerdo, situando la confortabilidad interior como el factor más flojo de entre sus muchas virtudes.
Saludos
