Tiempo ha que non salía alguna cantiga de escarnio e maldizer.
Contar vos he la estoria de un triste essecutivo,
un fijo d'este sieglo revuelto e compulsivo;
querié ser un buen
yupy brillante e agressivo,
tener cuerpo
Danone e ser competitivo.
Mas todo le salíe, mesquino, del revés;
baxito e gordeçuelo, commo bue sayagués,
non avié puta idea de
márquetin ni inglés:
vivíe acongoxado, en un continuo estrés.
Luçía buena tripa, comm' de luenga preñez,
a este defeto quiso poner fin de una vez:
dióse a fazer yeyunio, sin catar carne o pez;
del sancto Pérez Bowie querié la delgadez.
Seis tardes por semana salía a despoblado;
fazié raro exerçiçio qu'es "running" apodado;
por yermos e rastrojos corrié despendolado,
con el resuello el ánima echava el desdichado.
Mientre complía el
yupy su rito vespertino,
contemplábalo atónito un rudo campesino
que cuidaba un rebaño non lexos del camino,
sentado con pachorra a la sombra de un pino.
Non comprendié el buen rústico aquel mester extraño,
ca siempre fue devoto de ideales de antaño:
comer yantar sabroso, vestirse con buen paño,
yacer con ricas fembras muchos días del año.
El
yupy enterrompía sus circunvoluciones,
e fazié de propina un montón de flexiones:
apoyado en los braços y acezando amontones
subía e baxaba a pulso, ¡que tié coxones!
Non podié el lugareño creer lo que veía;
fasta que al fin, rompiendo su muda cortesía,
comentóle entrigado, sin pizca de ironía:
"- Estilo non le falta, ¿mas dónde está la tía?"
Moralexa:
Son estos tiempos floxos, do mola lo ligero,
eso que llaman
light en idioma extranxero;
rechaza sucedáneos, busca lo verdadero:
quien quier' sabor a medias, se pierde el gusto entero.
Del "Libro del Buen Folgar", de Manolus Abbat et Iulius Agnus Nepote.
Salutem,
