Es lo más antinatural que he visto en mi vida.
Después nos extrañamos de cuando hay riadas y subidas de marea que arrastran todo a su paso cuya única causa es que están construídas en los cauces de los propios ríos o en terrenos que artificialmente se le han ganado al mar.
El mar y los ríos con el tiempo vuelven a sus sitios. Hay una frase muy acertada que dice: No se le pueden poner puertas al mar.
