Yo al igual que comenta Jadarvi pero sin llegar a tocar pasé a menos de un palmo de una tortuga cuyo caparazón tendría más de 1,5 m. de diametro. Mas bien creo que me esquivó ella a mi dada la agilidad con la que se movía. No iba deprisa. No había visto nada tan grande en mi vida. Fue doblando el cabo de San Antonio cerca de Denia. Un susto pero seguido de alegría por ver a ese bicho.
