De todas las maneras yo te diría que la compra de un barco es un tema muy emocional. No quiere decir que no tengas que mirar pros y contras y hacer números, pero si te quedas solo con eso....no creo que te compres barco.
Los números no salen ni de coña
Salvando las diferencias es como el tema de los niños.
Los contras: ataduras, gastos, disgustos, noches sin dormir, etc, etc.
Los pros: un beso, un abrazo...
Como me decía uno: ¿y por un beso, un día, merece la pena aguantar todo esto (típico día de refriega familiar)?
Chico, ese no es el planteamiento correcto.
Si el tema te gusta, empezarás a mirar, a hacer cuentas, cálculos, si salgo x días al año, si salgo el doble, lo que cuesta el amarre,...pero lo mejor es que pruebes, alquila, con amigos, etc. y si te acabas enganchando acabarás dejando de lado todos esos cálculos y comprándote el barco en contra del sentido común.
Respecto a los niños yo también creo que todavía son pequeños, y de momento poco mas que salidas cortas, pero ya verás qué pronto los tienes a bordo. El otro día yo salí con los míos, que tienen 3 y 7, los 3 solos, y lo pasamos estupendamente. Para ellos el barco es algo ya totalmente asumido.
Nos vemos en el agua.
Edu.