


Me alegra mucho ver estos vídeos.
Esos vídeos en los que se prueba la imprudencia lamentable y divertida del que no sabe "lo que puede ser". Todos somos así en según qué circunstancias.
Y me alegro mucho por el revolcón - merecido -, por el baile previo que resulta tan indignante como proporcionado el castigo que recibe la pobre chica.....
Pero todo desde la tranquilidad de que sólo ha sido un susto divertido, humillante pero purificador.
Esta chica se debería acordar de los policías locales que "entraron" a salvar a aquellos estudiantes en Riazor. La Mar. Ojo.

Celebro el final feliz. REvolcón, alguna rozadura, y una buena historia que contar.
