
Así sean todos los escarmientos (escarmentará ¿no?).
La que lo ha pasado mal es su compañera, la homiguita prudente que da ese último aceleroncillo...Si, esa que está a punto de sufrir un síncope y se desgañita y bracea sobre la rampa salvadora...la misma...


Debería tomarse estas situaciones con más calma y templanza, por lo de los infartos digo.
La verdad que alivia ver que la ola acaba en una suave playa, hasta ese momento me temía lo peor.

Ronda para la parroquia tabernero!! Esta la paga sin remedio la sirena de la orilla
