Ha sido un otoño particular, ha habido mucha albacoreta, quizá tantas que no dejaban comer a otros, menos atun rojo, que había a cientos, no se los que me pudieron entrar como este.
Pero muchos, una pena, evidentemente fueron al agua al de nuevo.
Melvas y llampuas menos que otros años.
Y por cierto los señuelos que enseñaste a confeccionar.
Aunque aun tengo que perfeccionaros un poco

funcionan de maravilla.
