En un lugar perdido en el centro de África hay un poblado y el único blanco es el misionero.
Al cabo de un tiempo una de las mujeres más hermosas tiene un niño blanco.
El marido, totalmente mosqueado, va a hablar con el misionero y le pregunta si sabe algo del tema.
El misionero le explica las leyes de la naturaleza y cómo a veces aparecen mutaciones sorprendentes y como ejemplo le señala un cercano rebaño de ovejas y le dice: "¿Ves aquel rebaño en el que todas la ovejas menos una son blancas?, pues la oveja negra es una de esas mutaciones. ¿Entiendes lo que te digo?.
El marido, después de pensar unos segundos le responde: "Entendido, así que si tú no dices nada de la oveja yo no diré nada del niño".
