Un gran barco, Port Bo.
Creo que has acertado con el modelo. Con las mismas calidades que el Vancouver, pero algo más espacioso y más polivalente en nuestro mediterraneo.
Efectivamente has dicho algo importante: el mantener el espíritu original del barco. A estos barcos no se les puede llenar de agujeros ni ponerles cualquier polea.
Yo al mio le compro el acastillaje en tiendas especializadas en barcos clásicos y o de época. Me la recomendó el cofrade Consul Cospicio, que también tiene un barcazo, y desde entonces es mi página de referencia.
http://www.toplicht.de/en/
Ahora te toca a ti hacer que este HR29 esté orgulloso de su nuevo armador.
