En el Guadalquivir, además de los muchos tablones, troncos, ramas, etc... que
hay cuando baja la riada, hay que prestar atención (navegando en una
embarcación pequeña y a cierta velocidad), a los albures (mújoles o "lisas de
agua dulce"), ya que estos saltan constantemente al paso de cualquier barca,
y te los tropiezas. A mi me ha pasado en muchas ocasiones, pero de momento
no han llegado a golpearme le "careto". Reflejos que tiene uno.
Y si alguien pretende subir y bajar el río con una neumática, que se lleve un kid
de reparaciones, pues los pinchazos están asegurados.
Salud y
