En este debate me gustaría poner el acento en lo que representa un 9 metros respecto al resto de las esloras que existen.
Creo que está en el medio entre los "pequeños" y los "grandes"' o sea, no es grande ni pequeño.
Para mi es la eslora definitiva. Con intención de navegar sin límites y con el deseo de tener una economía modesta para nuestra pasión, los 30 pies, es lo ideal a mi juicio.
Si valoramos los eternos criterios manidos en cuestión de aumentar la eslora, el que oigo esgrimir con más convicción y poco razonamiento es el de "grande ande o no ande...". Sin embargo el criterio de "barco pequeño problema pequeño" creo que es bastante más sabio.
He oído comentar muchas veces también, de aquel que cambió de barco aumentando la eslora y que disminuyo las salidas al mar en la misma proporción.
Quisiera no obstante recordar, que los grandes viajes en solitario han sido en barcos pequeños. Sobretodo en la primera parte del siglo XX.
Me gustaría hablar de más virtudes de esta eslora, pero desvirtuaría al final el mensaje que quiero transmitir.

VIVAN LOS 30 PIES

