Yo también vi la película, y después relei el libro de Heyedahl, (que ya había leído de chaval hace 35 años)
La verdad es que las escenas de tiburones parecen muy fantasiosas, pero luego el libro las describe tal cual, si acaso quizá no tan grandes, ni tampoco eran blancos, como parece en algún plano de la peli, sino tiburones grises. Pero me sorprendió, tras releer el libro, lo fidedigno de la peli respecto a aquel.
En general a mi me parece una magnifica película. Si estrenasen una de estas cada semana en vez de los bodrios infumables que sueltan, el cine seria mucho mejor
