Partimos mi amigo y yo, la mañana del 14 de enero, desde BCN, rumbo Valencia. La idea era simple: ver el barco, probar el barco, pagar el barco, y salir navegando rumbo Castellón, donde intentaríamos llegar antes de que anochezca... y una mierda!
La llegada y la visita del barco han resultado bien. Navegada excelente con vientos de 15 kn que al no tener destino fijo, permitía pillarlo de través, con lo que el Decisión literalmente vuela, alcanzando velocidades de más de 8 kn con puntas aún mayores. Vamos, señal inequívoca que Eolos quería que me lo quedase, porque al que le gusta navegar, con esos vientos en el Decision flipa! La popa abierta, pese a lo que puede parecer, no deja entrar agua, y la poca que entra, sale inmediatamente.
Entusiasmados y luego de mil preguntas, pagamos el barco (precio acordado de antemano para evitar discusiones innecesarias), compramos víveres para la travesía, y postergamos la salida para el día siguiente, ya que anochecía.
Primer problema. Dormir en el barco...
Todo lo que el barco tiene de bonito, cómodo y espacioso por fuera, lo tiene de pequeño, claustrofóbico e incómodo por dentro. Además, por el tambucho del ancla entra una rasca que deja los pies helados, por más abrigados que estén. En fin, el barco es lo que es, y definitivamente, no es para pasar noches en él.
Tal como os comentaba... no todo es comodidad:
Luego de mal dormir, madrugamos, desayunamos, y salimos por la bocana del puerto de Valencia:
Aquí comienzan los problemas...
Ni bien salimos por la bocana, nos damos cuenta que nos faltaba algo... el viento!
Viento real cercano a 0 kn, lo que hace que nuestras velas, más que velas parezcan banderas! Total, a enrollar génova, dejar mayor arriba y tirar de motor. Vaya mierda!!! Tanto tiempo esperando navegar a vela y tengo que ir con el maldito motor taladrándome los tímpanos. Debo decir, que el Mercury no es muy ruidoso y tiene un sonido muy bueno para ser un FB, pero no deja de ser un ruido a motor, que no quería oir. Cerca del mediodía, me encapriché y dije "vamos a vela sí o sí...", subí el FB, desplegué génova y navegamos a unos apasionantes 2 kn...
Pasando Sagunto, el viento levantó y nos pilló rachas de 18-20 kn, con todo el trapo arriba! Luego de varias idas de orzada, viradas en redondo involuntarias (no estábamos practicando la maniobra del hombre al agua, no no), decidimos pillar un rizo, y seguir tirando. Con el viento a un largo, íbamos tirando, pero al cabo de toda una jornada de navegación (de 8 a 18 hs) sólo pudimos llegar a Burriana y navegar 30 millas! Cuando vimos el trazo de GPS era desolador: rumbo errante, bordos incongruentes, velocidad promedio 3 kn... así no vamos bien, dijimos.
De mal en peor...