Todo país necesita tener embajadores que defiendan sus intereses, que vendan sus bondades, que extiendan sus ideales. Si hay alguna cosa material que represente la potencia cultural de esta gran nación sería El Calipso. No se puede dejar que por trifulcas familiares, tan sólo por dinero se les pudra algo tan importante. Cuando veo al Calipso veo a Francia y todo lo grande que esta gran nación ha dado al mundo. Y en mi fuero interno sé que dentro de poco dirán que el Calipso ha vuelto al mar....
