Pues no creas que vas descaminado, cofrade Juanitu. Yo también estoy convencido de que existe el "efecto prisa", pero también existen otros dos igual de perniciosos:
- uno es el "efecto rico-pijo-te-sobra-la-pasta", según el cual todos los armadores nadamos en la abundancia y nos da igual pagar lo que sea, porque, ya se sabe, la náutica es una actividad elitista para caprichosos (no digo que no los haya, digo que el estereotipo -falso- es que todos somos así),
- el otro efecto, muy de estos lares es el "como-soy-el-proveedor-único-te-voy-a-explicar-lo-que-significa-monopolio". Si aquí tuviéramos el mismo número de náuticas que hay en EEUU o en Reino Unido vendiendo todas lo mismo, el abuso quedaría disminuído por la competencia.
Y otra cosa colateral a esto último es el pésimo trato que te dan algunos -bastantes- de estos representantes cuando les escribes o llamas pidiéndoles información: eres transparente para ellos, y tendrás suerte si te contestan.
Por mi parte, lo dicho, cada vez que necesito comprar algo, planifico las compras y miro en Internet. Las ventajas: me ahorro algo -a veces, bastante-, tengo muchísima más variedad y me lo traen a casa. ¿Hay quien dé más?
Saludos y
