Hace un par de años, en un hilo de temática similar, publiqué una de mis experiencias náutico-económicas:
EL CASO DE LAS CAMPANAS
En los barquitos en los que suelo navegar, se utilizan elementos como éste para evitar la entrada de agua por la fogonadura:

Después de un invierno lluvioso con inundación interior del bote incluída, pregunté en mi puerto donde agenciarme un cacharrito de estos, y me remitieron a una acreditada tienda náutica de la zona.
Pregunto en el mostrador y me sacan un cacharrito de goma que dicen poder venderme por 15 eurillos de nada. Lo encuentro caro, lo inspecciono y veo que en su interior tiene unas letras en relieve: XL. Me marcho mosqueado sin comprarlo.
Pregunto un poco más, "investigo" a golpe de Google y encuentro esto:

Es, ni más ni menos, lo mismo que me vendían en la náutica (en color blanco, eso sí); el de la primera foto es lo mismo pero vuelto del revés, según me confirma el propietario de la embarcación. Se trata de una campana de goma usada en hípica para protejer la parte de arriba de los cascos de los caballos!!!!
Me planto en la tienda de hípica de mi ciudad y me dicen que no tienen en blanco, pero que me las piden al fabricante, que si me valen talla L o quiero la XL!
A la semana voy a recogerlas; las venden por pares a 7 eurillos el par. Me compro dos pares, para ir reponiendo conforme el sol las degrade.
Me ven muy poco puesto en el tema de la hípica y me preguntan para qué las quiero. Se lo cuento. Les cuento también lo que me pedían por una. Me dicen "pues nosotros creíamos que la hípica era una afición cara" !!!!
Conclusiones:
- A veces parece que intentan timarnos.
- Las prisas son malas consejeras.
- Ya sé a qué tienda no he de volver.
