
En efecto, en términos absolutos quizá no sea deseable, pero moverse en esa frontera, cerca de la autonomía casi plena, es muy atrayente. Parece que la sensación de libertad y el alma se engordan cuanto más se adelgazan nuestra moderna tecnología y consecuente dependencia

Verdaderamente da envidia, desprenderse de obligaciones, rutinas, diezmos...
