"estos barcos seguramente sean mucho más exigentes y perdonen menos los errores"
al contrario, justo al contrario
el velero que podemos llamar [el balandro de la primera, segunda y tercera edición de El manual- eso sí que no perdona ningún error
'esto' debería navegar hacia la derecha y, sin embargo, le han dibujado la proa a la izquierda, si fuera un superpetrolero o un mercante de 100 metros de eslora estaría bien diseñado -pues así hay esperanza de que logre maniobrar (los buques navegan de culo primero porque nadie lo sabía en tiempos de Cristobal Colón y después porque viene bien para maniobrar)
con un velero de manual (de la primera, segunda y tercera edición) en caso de mal tiempo sólo tienes una línea de defensa: izar un tormentin y orzar y arribar, orzar y arribar, orzar contra la ola y arribar decididamente en su lomo
gracias a la MiniTransat -ese gran rayo de esperanza- las cosas van mejor