Con mi señora alquilamos un "sulqui"
íbamos muy panchos paseando en la costanera hasta llegar a una subida, en la subida que le doy y le doy para que el caballo suba y en medio de la faena el caballo larga un flato que nos despeina a los dos; viéndome venir su reacción, avergonzado, me disculpo a lo cual responde:
"No pasa nada, yo creí que fue el caballo!"