Muchas gracias por vuestros comentarios. Los estoy siguiendo atentamente.
Inevitablemente la tecnología avanza, las cartas de papel desaparecerán un día, el sextante será un adorno que ha dejado el abuelo y hasta alguna naviera experimenta ya buques no tripulados.
Por suerte cada uno puede decidir en su vida privada (o su barco) hasta donde llegar y cual es el límite. El barco, sea del tamaño que sea, nos brinda la posibilidad de crearnos un micro-mundo a nuestra medida y con nuestros límites.
Un afectuoso saludo y un brindis por ustedes.
