Todas estas cuestiones de centros de gravedad, distancias metacéntricas, pares adrizantes y similares conceptos están muy bien para los diseñadores o para pasar una tarde de domingo entretenida. Pero a mi me gustaría saber, por ejemplo, qué opinión tienen los versados en estas cosas sobre la tendencia de algunas marcas de reducir notablemente el porcentaje de lastre en sus nuevos diseños. Aunque se trata de un parámetro solo referencial, tengo entendido que tradicionalmente se venía considerando que un 33% de lastre era el mínimo aceptable (de forma genérica, claro está, para unas orzas de calado razonable). Hoy día, sin embargo, muchos modelos bajan de ahí. Por ejemplo, con los datos que ahora tengo más a mano (el "Bateaux" Special Salon 2008), el Sun Odyssey 32i lleva 1130 kg. de lastre para 4300 kg de desplazamiento y el 36i, 1.660 para 5.700; el Dufour 325, 1300 kg para 4700 kg; y el Bavaria 31 Cruiser, apenas 1.100 kg. para 4.700 kg, es decir, que no alcanza siquiera el 25% (mis disculpas si el dato es erróneo, pero insisto en que es el que consta en la revista). Curiosamente, las marcas más caras mantienen por lo menos el 33% o lo superan. Claro que con una carena más ancha y de la forma adecuada se obtiene unas estabilidades inicial y dinámica que pueden compensar sobradamente la falta de lastre (para un calado similar), y que si sube el viento se puede rizar, pero, al margen de lo desgradable de llevar un barco "blando" (más disculpas por el uso de este joío concepto) ¿qué pasa si tenemos la desgracia de que nos pille una buena ola y nos mande por debajo de la horizontal?.

En fin ¿es una simple manera de recortar costes o el ahorro de peso compensa también en términos marineros? Any comment?