En mi opinión, ni una cosa ni la otra. Hay todo un universo entre la exhibición descerebrada de testosterona y el, digamos, buen cine de autor (y Redford no es ajeno a esto último). En una peli con esta temática incluso podría tener cabida el surrealismo, fronteras no definidas entre la realidad y la ilusión, imágenes oníricas en plan Coppola... la Biblia en verso. Para eso el Arte es libre, faltaría más. Pero me temo que tampoco va de eso. Y si se trata de una reflexión sobre los mundos interiores en un escenario desolador, nada impide que hubiera podido cuidarse mejor el decorado. Supongo que los asesores debieran de haber caído en la cuenta que, apareciendo Redford en el reparto, alguien podría pensar que se trataba de una peli solvente. Una evidencia de que no te ibas a encontrar con una historia de Chuck Norris y que, por ende, iba a resistir unos cuantos juicios, incluso pensando también en el personal más en contacto con el contexto náutico. Si la peli intenta "transmitir" algo, la percepción de la chapuza cometida alrededor, bloquea la complicidad necesaria para percibirlo. Al menos a mí.
Como contrapunto, por ejemplo en el caso de "El Viejo y el Mar" - creo que el ejemplo ha salido también en este hilo - en mi opinión no comete semejantes pifias: el argumento gira en torno al viejo y su miseria, la extrema necesidad que le impone una lucha titánica. Un viejo cansado en un bote decrépito librando una batalla que no puede ganar. Fatalismo... yo qué sé... puro estilo Hemingway. Resulta mucho más auténtico. Nadie espera que el viejo tenga una radiobaliza a bordo (a parte del anacronismo), no tiene ni radio para escuchar los partidos de béisbol. La historia va por otros derroteros más "humanos" o espirituales, pero es coherente con el escenario y deja la mente libre de estridencias para escuchar el mensaje que pretende transmitir.
En fin, que en mi humilde opinión, a esta película, además de letra y guión le falta "música". Algo fundamental para hacer una apuesta tan fuerte.
A mí que me devuelvan el dinero de la entrada.
