Creía que la desgracia del Titanic no hubiera pasado de aquella manera en este siglo, ya que hay aparatos suficientes para saber antes por donde te metes, gps, radares y cosas así. Supongo que una bajada brusca de temperaturas con sus consecuentes heladas repentinas no es tan fácil de detectar pero me sigue asombrando la manera que ha "naufragado" este barco. Suerte que ha quedado solo en un susto.
