La realidad tiene múltiples facetas. Cada uno puede escribir un libro a favor o en contra de la única faceta que haya escogido, pero no estará hablando de la realidad.
El gobierno pakistaní no puede renunciar a que se transite por una determinada zona, porque eso equivale a dar el territorio por conquistado por el enemigo. Si quieren seguir siendo un estado deben procurar mantener la seguridad y hacer cumplir sus leyes. Desde esta faceta, el turista español es irrelevante.
También podríamos abordar el punto de vista de las embajadas. Son parte de la administración de nuestra sociedad. Podemos pensar que están por el mundo para proteger la libertad de movimientos de los ciudadanos y para ofrecerles su ayuda.
Es lícito quedarse en casa y sopesar siempre todos los riesgos, pero aquellos que se arriesgan a atravesar una zona de guerra montados en una bicicleta también tienen su función: nos dan esperanza y ensanchan un poco las fronteras de nuestras ilusiones.
Por favor, pensad que con según qué planteamientos los hermanos Wright no hubiesen sido autorizados a cometer ciertas locuras. Y ahora no tendríamos aviones
