-Querida, vengo del médico y me ha dicho que tengo una extraña enfermedad en fase terminal. No me encuentro mal ni tengo ninguna molestia, pero que me acuesto ahora y amanezco muerto.
-¡Qué barbaridad! ¿Y qué piensas hacer?
-Te propongo que pasemos toda la noche haciendo el amor.
-De eso nada. ¡Cómo se nota que mañana tu no te tienes que levantar!

