Re: Cabuyería: atando cabos
Las otras maniobras para alargar la vida de los cabos sometidos a los dientes de los mordedores ya son un tanto más complicadas, pero solamente las deberemos hacer muy de cuando en cuando.
Para lo que sigue, es importante que los cabos tengan un largo algo sobrado. Es un error frecuente que al adquirir un cabo se corte justito. Ahorrarse un metro de driza, puede suponer no poder alargar el doble su vida siguiendo lo de a continuación (tampoco es nada nuevo, ¿eh?).
El tema está en que a la que una driza empieza a verse gastada en la zona en la que muerden los stoppers (siempre la misma), se le da la vuelta. Es decir, la parte que iba a la vela (nudo o gaza), pasa a la bañera y viceversa. En esta primera operación, puede hacerse si se desea una gaza en el nuevo final que va al puño de driza de la vela. En los posteriores movimientos, eso ya no se puede hacer. Más adelante pondré un pequeño tutorial con fotos de cómo hacer eso.
Cuando vuelvan a aparecer signos acusado de fatiga (pero no tardar mucho, que luego ya no hay remedio), se toma el final de la driza que ahora está en el puño de driza y se cortan unos 30 cm. Si se tiene que cortar el nudo o gaza, tener en cuenta los cm que eso supone.
Cuando vuelven a aparecer signos, entonces hay que dar la vuelta otra vez a la driza y cortar otros 30 cm en el puño de driza. El próximo movimiento será cortar otros 30 cm y en el próximo, vuelta y corte de 30 cm. Y así mientras haya driza suficiente. De ahí la importancia del sobrante inicial de driza. Cuanto más sobrante, mas movimientos/cortes podremos hacer y más tiempo durará la driza siempre que nos adelantemos a una rotura definitiva de la funda.
Es importante adelantarse a los movimientos, pues además del peligro de hacer tarde, se ha de tener en cuenta que el trozo de driza desgastada pasará a la zona de trabajo (en tensión), así que debe estar en buenas condiciones. La operación se puede ir repitiendo mientras tengamos driza suficiente.
Con estas recomendaciones una buena driza puede durar muchísimo, rentabilizando nuestra adquisición. A nivel de ejemplo, la driza de mayor (de excelente calidad) que lleva actualmente mi barco tiene tranquilamente unos 6 años trabajando duro. Habrá sido izada cientos de veces y muchos más cientos de veces ajustada su tensión en más o en menos o movida para tomas de rizos, con seguro miles de horas aguantando fuertes tensiones y, sin embargo, está en perfecto estado. Toco madera, pero creo que tiene aún guerra para rato, así que si es cierto que en su momento tuvo un precio elevado, realmente fue una inversión bien amortizada.
__________________
Buena proa!
|