Sistema más seguro: Es lo mismo que el anterior, pero utilizando una aguja de coser velas.
Con ella se pincha por el centro del alma del cabo y luego se saca 1-2 cm atrás.
A partir de aquí, se da una puntada al través y luego se saca fuera haciendo un ballestrinque. En las fotos se utiliza una aguja de falcacear, que es mucho más cómoda (y por ello se pincha al revés), pero lo mismo se puede hacer con una aguja normal.
Es importante redondear al máximo los bordes del cabo a fin de evitar que se encalle en algun sitio. Aquí también se utiliza un cortador profesional, pero se pueden obtener resultados aceptables utilizando un soldador del chino de abajo, siempre que tenga una potencia superior a 100 W.
Se finaliza como en el caso anterior, recubriendo con cinta aislante (aqui está puesta al revés: se debe empezar por el cabo y no por la piola

) y aplicando o no un material deslizante.
Para los miedosos, decir que un cabo unido de la forma anterior no se soltará jamás. Si se tiene en cuenta que un cabito de poliamida de 2 mm tiene una resistencia de casi 100 kg y uno de 3 mm, de más de 200 kg, tenemos que podemos tirar con mucha tranquilidad sin miedo a roturas.