Te entiendo perfectamente y, por mi profesión, comprendo tus reservas sobre la aplicación e interpretación de las normas por muy diáfanas que nos parezcan a nosotros. Yo acabo de aterrizar en este mundo de la náutica y ya me horrorizo con lo que constato a diario sobre el tema y me rebela el exceso gratuito de regulación. Mis respetos, amigo genovés.
Saludos
