Me dolería, me dolería, pero no me dolerá.
Una de las mejores cosas que he recibido de esta taberna fué conocer a Malamar en Cabrera.
Gran persona.
Gran lugar.
Gran recuerdo.
Sabes que te queremos, en Cabrera sentiste que te respetamos y te aseguro que algunos fardamos de conocerte.
Brindo por tí, por tu salud y por la próxima que nos tomemos juntos:
Solo por dar envidia a algunos cofrades: yo ví una regata de la Copa América en la cantina de Cabrera, con Malamar sentado a mi lado comentando la jugada.
Para todo lo demás mastercard.