Cuando una embarcación se da siniestro total, o bien la subasta el puerto como chatarra porque no dispone de papeles o bien no le dan por diferentes causas el certificado de navegabilidad, la trocean y se la lleva un chatarrero para desmontar piezas (y venderlas sueltas) para reciclaje del material. Que vaya bien el proyecto. Y la siguiente ronda de la taberna la pagas tu.
