Malamar no acepto que abandones la trinchera por unos dardos de plastilina, hay tiros que nos hacen más daño y tenemos que seguir aguantando el tipo. Si llueve se abre el paraguas, y si truena buscamos cobijo, pero no me jodas, abandonar nunca y menos por cosas que no valen la pena.
Me quedo en la mesa, a la espera de que vuelvas y llenes nuestras copas ahora vacías
