Pilotar naves y aeronaves.
Aprovechar las instalaciones y personal para su mantenimiento.
En este caso la sinergia es evidente y en ambos sentidos, pues permite tener en activo personal cuyo proceso de formación puede ser difícil en academias civiles.
Asimismo, las operaciones de aduanas son de tipo policial y, por tanto, en algunos casos comportan riesgos.
Tal vez subcontratados civiles no quieran asumir dichos riesgos.
En todas formas, aunque en este caso me parezca conveniente, no dejo de constatar las casi insalvables dificultades para acceder por "vía civil" a los títulos comerciales de piloto de helicóptero y, sobre todo, de aviones comerciales. Y los que lo consiguen, sus dificultades para ser contratados por las grandes empresas. Pero esto es otra historia.
