Pues voy a contar como compré mi barco. Hará unos siete años se me ocurrió visitar el Salón Náutico de Barcelona, por casualidad. Llegué al representante de mi astillero y allí estaba, (ni en el mar, sino dentro de una nave de exposición) me pareció grande y bonito y me dije, joder como mola este trasto, (no había embarcado nunca en un velero) no se como convenci a mi parienta de que era una tontería comprar una casa que lo del barco era chuuulo. Total, que me lo lleve casi puesto. El susto que me dí cuando me lo entregaron al terminar el Salón, tenía un palo que antes no tenía, que después de algunas preguntas, supe que se llamaba mástil y que por allí circulaban unos patines enganchados a una vela. Tal como lo cuento es como me hice con mi precioso juguete.

, Hala, es que estaba aburrido y, que conste, que todo es verdad.
