Depende de la experiencia que tengas.
Lo ideal es haber participado como tripulante en muchas regatas con navegantes expertos.
Imprescindible haber participado en algunas regatas de altura, como tripulante. Allí se aprende a responsabilizarse en las guardias, y a dosificar energías.
Importante que quienes te acompañen tengan nociones de navegación y sepan utilizar los medios de emergencia y comunicaciones correctamente.
Si tienes buen tiempo, viento a la carta, y te ayudan a amarrar, no necesitas nada de lo anterior.
Si tienes esta suerte repetidas veces, Cuidado! estas en riesgo. Porque crees que sabes y no es así.
Un navegante debe saber reaccionar ante cualquier eventualidad con temple y serenidad. Debe avanzarse prediciendo situaciones comprometidas.
Y esto solo se consigue aprendiendo.
Y una cosa es aprender, y otra es quedarse en la pura y simple información.
Si tienes poca experiencia, y muchas ganas, y te quieres arriesgar... puedes tener suerte.
Y así te lo deseo.
Pero, a la vuelta, busca la manera de aprender de verdad.
