Te recomiendo que te leas las primeras hojas
del libro del cofrade Cocúa Ripoll:
En ellas verás la historia de "buscar velero" de tantos y tantos buenos y longevos navegantes.
El truco: NO HAY PRISA. NUNCA HAY PRISA. EL BARCO SABRÁ ESPERARTE.
Empápate de lo que vale un peine, sopesa acero y aluminio, modernito, extras y necesidades, gastos asociados al tipo de extras del barco, tipo de navegación.... y cuando estés borracho de información, entonces agazápate tras la pantalla y deja a tus espías en las marinas de la zona: el barco estará esperándote medio parado y sin casi uso en algún lugar. Entonces, cuando lo veas, SI QUE HAY PRISA. Y la hay porque te lo vas a encontrar por mucho menos de lo que tienes ahorrado.
Y si encima eres marino, ya sabes lo que es el brico. Así que sin miedo aunque tenga un poco de faena, que para eso va a ser tu casa.

