Cuando en la carretera había solo cuatro coches mal contados no hacía falta carnet ni más formación que la práctica del día a día y un tipo con dos banderas abriendo paso delante.
Después se llenó, popularizó el 600 y la calle ya sabemos como va ahora.

Hubo que inventar muchas normas, mejores o peores.
Así que mi resumen es: aprovecha ahora que aún queda algo de mar vacío, que dentro de unos añitos los barcos fondearán en boyas puestas en varios pisos, como los parkings.
