A mi, con mis mas de sesenta años a cuestas (y cerca de 50 de ferrarista de corazón), lo de ayer me daba ganas de llorar.
La cara de Montezemolo al largarse lo decía todo.
La carrera me gustó mucho, hubo mucha guerra en la pista, pero esto no es, ni de lejos, lo que era.
Cada día hecho mas de menos la época en que llevaban pedal de embrague, podían fallar un cambio, podían quedarse sin combustible, y cuando salían, era hasta el final.
La vejentud es lo que tiene, que se añoran otros tiempos.

