Conclusiones (bueno hay que aprender de las derrotas tambien)
La escuadra española fue enviada a una guerra perdida de antemano por unos dirigentes políticos que conocían la superioridad del enemigo, pero optaron por no enfrentarse a una población que había sido convencida del triunfo por una prensa irresponsable y sensacionalista, y que no habría permitido que el ejército no actuara ante un ataque contra el territorio nacional (Cuba no era considerada una colonia, sino una provincia más del país; pero tanto legalmente como de hecho era administrada como una colonia). El almirante Cervera y sus subordinados estaban resignados a ir a una guerra perdida en la que probablemente morirían.
Cervera y sus superiores mantenían posturas enfrentadas sobre la forma en que se debía actuar. Cervera acató siempre las órdenes recibidas, pero lo hizo a regañadientes, en el último momento y mostrando su disconformidad. La decisión de Cervera de salir de Santiago a pleno día y pegado a la costa sólo se explica desde el punto de vista humanitario, para tratar de minimizar el número de víctimas en la batalla, lo cual confirma que Cervera daba por perdida la batalla antes de iniciarla.
Esta forma de pensar coincide con su decisión inicial de evitar enfrentarse a la escuadra estadounidense y esperar resguardado en el puerto, lo que resultó indudablemente erróneo y contraproducente, pues de todos modos tuvo que acabar enfrentándose a la flota estadounidense y en una situación infinitamente más desventajosa que en una batalla en mar abierto, pues sus buques tuvieron que salir del puerto y presentar batalla de uno en uno. El puerto de Santiago era aparentemente un buen refugio, pues ofrecía protección a la flota frente a un ataque de fuerzas navales, pero por esas mismas características resultó una ratonera para la flota española.
Aunque hay que reconocer que las fuerzas navales españolas eran notablemente inferiores a las estadounidenses, Cervera fue incapaz de idear una estrategia militar coherente y estructurada. Antes de que la flota estadounidense bloqueara el puerto de Santiago, el capitán de navío Fernando Villaamil había propuesto realizar acciones ofensivas para hacer replegarse al enemigo y conseguir un mayor equilibrio de fuerzas. Una vez que se produjo el bloqueo, el también capitán de navío Joaquín Bustamante había propuesto una salida nocturna escalonada, y Fernando Villaamil realizó una nueva propuesta para lanzar un ataque nocturno por sorpresa con torpedos con los dos destructores que le quedaban. Pero ninguna de las tres propuestas fue atendida por Cervera, que optó por la inacción.
Además, otras decisiones de Cervera fueron probablemente erróneas: la distancia entre un barco y otro al salir fue excesiva, y resulta bastante discutible si el orden de salida elegido fue el más adecuado. Pese a los esfuerzos de Villaamil, la utilización que hizo Cervera de los destructores fue manifiestamente incorrecta.
(Fuente varias, incluida Wikipedia)
Fotos de los Acorazados Infanta Cristina y Cristobal Colon asi como del Destructor Pluton de la clase "Terror"
