Cuentan, en un lugar
que hubo una persona muy grata,
que ha pesar de ser gran pirata
se llego a mosquear.
Hubieron lamentos y lloros.
Dios asista a este lugar!
¿quien se cuidará del loro?
si se marcha "malamar".
Ha sido el cruel e ingrato
corsario de aquellos mares
que paso muy malos ratos
para ahogar esos cantares.
No pudiendo soportar
las muestras de tanto aprecio,
penso talvez acabar
con el susodicho entuerto.
Que le den pipas al loro,!
ron a embute a los cofrades!,
Que aunque regrese el moro
yo me quedo en estos lares.
Sábia opinión buen amigo,
núnca te arrepentirás
Todos seguimos contigo,
no nos puedes defraudar.
"Pedro el del cubo del yate"
