Pues adios.
también había otros niños que sin traer la pelota, manipulaban a los demás, abusando especialmente de los más débiles, y que me siguen cayendo fatal. Niños que no sabían hacerse notar si no es vejando e insultando a otros.
No se si te das cuenta de que en tu despedida nos llamas pelotas y aduladores a los que simplemente apreciamos a esta taberna (cosa que por cierto tu mismo reconoces en tu primer párrafo) y agradecemos que alguien se tome la molestia de moderarla, aunque fuese mal, cosa que en mi opinión, no es el caso.
Buen viento.
