Amigos, una reflexión ......
Yo, que me considero (me consideran

), humildemente, un "manitas" en tierra, tengo mis dificultades en saber arreglar todos los estropicios que podemos encontrarnos en el agua. Soy consciente que, en la mar, no es fácil encontrar un garaje o que una grúa te lleve al taller más cercano y que, por eso, debemos ser lo más autosuficientes posibles (ver Isabel-Guillermo-TinTin). Ahora bien, puedo entender, por ejemplo, al que no sabe-puede cambiar un rodete, "agitado" por las olas, ya que yo mismo me he peleado con mi bomba orientada hacia popa o la junta que no va bien (aunque debiera), etc, etc.
Otra cosa es el caradura .... en cualquier caso, Salvamento, que tan magnífico papel hace, debe cobrar a los seguros de los rescatados los gastos generados.
Debe ser la edad, pero, cada día más, soy más exigente con los que nos mandan y más comprensivo con los mandados ..... a ver quien le dice al padre de familia, que ha salido a dar una vuelta con su familia y se queda sin motor por un fallo de alimentación de combustible, que se ponga a purgar inyectores, revisar filtros, etc. mientras la embarcación deriva, con los niños llorando, etc ....... pues llamará a Salvamento ..... y lo veo lógico y comprensible.
En fin, que no es fácil, al menos para mi, delimitar lo adecuado de lo inadecuado (salvo, lógicamente, casos extremos).


