
Hace algunos años, durante la varada anual de mi velero, después de limpiar la obra viva me fuí a comer y al volver al varadero me encontré que alguien me habia sustituído el ánodo del eje.
No logré averiguar quien había sido. Lo malo fue que me retiró un ánodo de calidad que se encontraba a media vida por uno baratillo que se solto a las pocas semanas.