Suscribo lo de los hilos de nailon. Tuve dos embarcaciones de madera, las típicas cabinadas de pesca. Las tenía fondeadas en un muerto y eran objetivo militar de toda la comunidad gaviotil. Tenía siempre preparado un hilo con banderitas (tipo lanas del génova) que lo colocaba entre el caperol y el espejo de popa, pasándolo por la cruceta (parecía siempre engalanada para el día del Carmen). Recuerdo que funcionaba.
Salud,
